El "live in", un paso más allá del home staging

25/02/2014

En la búsqueda de vivienda también hay espacio para el amor a primera vista: abrir la puerta y sorprendernos, no ya con una casa, sino con un hogar. Ante una iluminación cálida, una cama cómoda y mullida, un sofá apetecible que parece suplicar que nos tumbemos en él... ¿Cómo no pensar nuestras actividades cotidianas en ella? Y es que una casa llena de vida permite, a través del home staging, la puesta en marcha de un proyecto de interiorismo integral encaminado a la venta de una vivienda, pensarla como lo que es: ese lugar en el que construir nuestros estados de Bienestar.

 

Si bien el home staging implica una "puesta en escena", una simulación de vida para impulsar esa propiedad que necesita un lavado de cara o que lleva tiempo en el mercado, huyendo de la frialdad de las paredes blancas y los espacios vacíos, que hacen que todas esas imperfecciones queden más a la vista, el "live in home staging" comprende un paso más. Esta práctica persigue dotar de vida a la vivienda puesta en venta a través del alquiler. Así, mientras se cierra la venta de un inmueble, este no permanece desamparado, sino que se encuentra cuidado en todo momento por un inquilino que reside allí a un precio bajo a cambio de mantenerlo siempre a punto y disponible para las visitas de compradores  potenciales. Al mismo tiempo, el propietario puede despreocuparse del mantenimiento de la vivienda y no perder dinero durante el periodo de venta.

 

Los inquilinos que afrontan esta tarea, que habrán de encargarse de mantener la vivienda limpia y ordenada, sin objetos personales de por medio, como si permaneciera recién salida de una revista, ya han adquirido el nombre de "live-in home stagers". De hecho, en EEUU, donde la práctica se encuentra más entendida, ya hay empresas que se encargan de poner en contacto a esta clase especial de inquilinos, cuidadosos que buscan estancias cortas en un lugar agradable (o incluso singular, al que no se tendría acceso a través de un alquiler convencional), con los propietarios de la vivienda en venta. También ofrecen a estos gestiones complementarias (trámites, asesoramiento legal, visitas a la vivienda...).

 

Se trata de un alquiler con fecha de caducidad, porque en el momento en el que la casa alcanzara comprador, el inquilino tendría que dejarla. Sin embargo, se presenta como una opción perfecta para estancias cortas, pudiendo disfrutar de estas en un espacio singular que no se alzaría como posible en otro caso, con todo tipo de comodidades y de atención al detalle tras haber pasado por un proyecto de home staging primero.

 

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