Más que un rastro de agua en la terraza

Áticos

El calor se abre paso y, con él, también la pereza y todos esos peros para quedarnos al resguardo del aire acondicionado. Ya haga frío o calor, siempre hay opciones para continuar disfrutando de tu terraza, ese imprescindible para todo el año. Así, qué mejor que poner un poco de agua de por medio para refrescar el ambiente e instaurar nuevas costumbres en la terraza con las que ir preparando la llegada del verano.

 

¿Un chapuzón en casa?

Abrir las puertas de la terraza de casa y encontrarse frente a una piscina en la que zambullirse para desprenderse del calor es el sueño de muchos. Aunque posible, puede resultar caro y muy costoso, por los requerimientos técnicos (de impermeabilización, entre otros, aunque la complicación viene por el lado del peso, pues afecta a la estructura) que exige. Sin necesidad de recurrir a la típica piscina hinchable, un imprescindible en los hogares habitados por niños y mascotas, podemos recurrir a opciones intermedias. ¿La clave? Un peso reducido. Las piscinas de acero inoxidable pueden ser una alternativa, por su bajo peso y su adaptabilidad (cualquier forma y medida). En cualquier caso, una vez decididos a instalarla, es recomendable consultar a un profesional para asegurarse de que la instalación se realice convenientemente.

Vista de una piscina en un ático del Edificio Clarión (Madrid)

 

Una ducha en la terraza

Resulta una vía intermedia para poder refrescarnos de forma cómoda en la terraza y realizar un breve descanso cuando estamos tomando el sol o disfrutando de un rato de lectura. De hecho, varios modelos de Áticos Ebrosa, sobre todo aquellos que disponen de una zona de solarium, cuentan con una ducha, de cuidado diseño para integrarse con la estética general de la terraza. Sobresale como una opción prioritaria para los amantes del sol, para los que pasan muchas horas cuidando su bronceado.

 

Vista de una ducha en uno de los áticos del Edificio Quarz (Zaragoza)

 

Fuentes para todos los gustos

Puede ser el elemento determinante para crear un pequeño remanso de paz en la terraza, como un elemento que impulse el feng shui o simplemente como un objeto distinto que aporte algo más de humedad al ambiente y refresque la terraza en los momentos más cálidos. En alguna ocasión, hemos contado con una fuente en uno de los Áticos Ebrosa.  Además de que su instalación no es muy complicada, la variedad de diseños y tamaños hará que encuentres el modelo idóneo para tu terraza (en cascada, de chorro, solares, con maceteros, a distintos niveles, con bebedero para pájaros, con iluminación... incluso con fuego).

 

 

 

Aspersores o cómo dar un aire de bar a tu terraza

La llegada del calor supone también la puesta en marcha de los aspersores, bueno, de los pulverizadores en las terrazas de bares y restaurantes. Y es que el enfriamiento por evaporización supone una buena forma de combatir el calor sin privarnos del disfrute del aire libre. ¿Por qué no llevarnos esta práctica a la terraza de nuestro ático? Seguro que a muchos la idea ya se les había pasado por la cabeza... Estos sistemas de pulverización son una opción sencilla y ecológica de ahuyentar el calor (y los mosquitos) y crear un microclima propio en la terraza. Sin mojar y sin incurrir en incómodos niveles de humedad, a través de una agradable bruma y sensación de frescor pueden lograr una reducción de temperatura de hasta 11ºC y, además, su instalación es rápida y muy sencilla, adaptable a cualquier entorno.

 

 

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